Ya no hay vuelta atrás.
Todo va a cambiar en escasos minutos, todo en mi vida va a ser diferente, y no
voy a poder hacer nada para pararlo, simplemente, porque quiero que todo cambie.
La manera de sentir, de escuchar, de tocar, de imaginar. Nada va a ser igual. Aunque
cabe una pequeña posibilidad de que todo siga siendo lo mismo, la misma rutina
de siempre. En ese caso, mi mundo se derrumbaría, y se me haría muy difícil
continuar. He puesto todas las esperanzas que no tenía en esta operación, y si
salía mal… No me quiero imaginar lo que pasaría si saliese mal. Simplemente
quiero disfrutar del momento, y poner toda mi alegría y mi ilusión en ello. Pensar
que voy a poder ver, pensar que es un sueño aunque pequeñas cosas me dijesen
que no lo era. Notaba una presión muy fuerte en mi mano, y un señor hablando
sin ton ni son.
- Harry, me vas a hacer
daño en la mano…- le susurré. A la velocidad de un rayo, Harry quitó su mano de
encima de la mía.- ¡Tch!- le llamé.- No he dicho que me sueltes.- sonreí.
Volvió a posar su mano en la mía y sentí muchas miradas puestas en mí. Me
sentía observada. Alguien que no conocía puso sus dos manos en el comienzo de
la venda, y empezó a estirarla. Todo esto tenía que ser un sueño, aunque la
constante presión de las manos de Harry contra las mías me decía que no lo era.
Nada cubría mi rostro ahora, y mis ojos estaban apretados. No quería saber lo
que me esperaba, tenía miedo de lo que pudiese pasar, o lo que no pudiese pasar.
- Va Lucía, no tengas
miedo…- me dijo Harry al oído.- estoy aquí, ¿recuerdas?- sonreí y abrí los ojos
lentamente. Cuando ya llevaba medio ojo abierto, los volví a cerrar aún más
fuerte.
- Harry, ponte delante
de mí.
- ¿Qué dices?
- Eso, Harry, que quiero
que te pongas delante de mí.- hubo un silencio extraño, y aunque sabía que
había muchas miradas puestas encima de mí llenas de impaciencia, seguí.- No lo
entiendes, ¿eh?- reí levemente y subí mis manos hasta intentar encontrarme con
esos ricitos que tanto esperaba ver, y cuando lo hice, me acerqué a su oreja.-
quiero que seas la primera persona a la que veo.- susurré sonriéndole. Me dio
un apretón de manos que me hizo sacar un grito ahogado, y sonrió igual que yo. Se
colocó donde le dije que lo hiciese y empecé a abrir los ojos segura de que me
iba a encontrar a Harry delante, aunque los tuve que cerrar segundos antes por algo
que me impedía abrirlos del todo.
- Dios, me duelen los
ojos, hay algo que me molesta…
- ¿Habéis oído eso? ¡Ha
notado la luz!- murmuró contento uno de los allí presentes. Volví a abrir los
ojos y se me fue aclarando la vista, hasta que, supongo que unos rizos,
aparecieron delante de mí.
- Dios Lucía, dime que
me ves, por favor.- me dijo la voz de Harry delante de mí. Dios, era precioso,
y justamente como me lo había imaginado miles de veces en mi cabeza.
- Claro que te veo,
Harry.- sonreí a más no poder hasta que a Harry también se le contagio mi
enorme sonrisa. Los famosos hoyuelos aparecieron a los lados de su boca. Eso le
quedaba genial. Me abrazo mientras soltaba algunas lágrimas.
- Pero Harry, ¿por qué
lloras
- ¡Porque me ves!- dijo
gritando.- ¡Porque puedes ver Lucía!
- A este paso me voy a
quedar sorda con tus gritos.- dije con un poco de humor. Tomárselo con humor
era lo que se necesitaba en un hospital. Harry soltó una gran carcajada y me
soltó del gran abrazo que me había estado dando durante tantos minutos.
- Dios Lucia, me acabas
de hacer el hombre más feliz del planeta entero, te lo juro.- me dijo Harry
mientras posaba sus manos en mis dos mejillas. Solté una gran carcajada que no
pude evitar. Me despedí de él ya que me tenían que hacer varias preguntas y
muchas pruebas, y también debía quedarme en observación toda la noche.
No entendía como podía
estarme pasando esto. A mí. A la Lucia que salió de un centro de acogida. A la
Lucia a la que su madre le abandono por miedo a su padre. A la Lucia que ni si
quiera sabía lo que su madre la quería. Y tampoco sabía lo que su padre podría
llegar a hacer. Es que no debe de estar pasando. ¿Pero por qué a mí? Quizás
estaba destinada. Estaba escrito. Quizás toda mi vida ha estado escrita des del
primer momento en el que nací. Cosas que tienen que suceder, que no encuentras
el motivo ni el por qué. Y es ahí cuando te vuelves a plantear el por qué de tu
existencia. Y es ahí cuando te das cuenta de que existes por algo, que no solo
para ser infeliz. Que ahora hay más que eso. Mucho más. Que ahora puedes decir
que eres totalmente feliz. Ahora puedes gritarlo a los cuatro vientos, como se
suele decir. Que ya no te sientes sola, que no lo estás. Que tienes a personas,
o a una persona, que lo ha cambiado todo. Y que darías lo que fuese por ver su
sonrisa, por ver sus hoyuelos. Porque sí, ahora puedes ver su sonrisa.

OMG *-* No me había enterado de que habías subido capitulo :O Que bonito tia :') SHORO. Por fin puede ver y lo primero que ha visto es a Harry como ella quería... Este capitulo es mi favorito sin duda jajajaja Siguela cielo, ME ENCANTA.
ResponderEliminarPronto te dedicaré una entrada por hacer esta novela tan maravillosa e increíble ^^
Besazos de carrot :*
jejejejjeje holaaaaaaaaaa!! es que son tan monos tio... Jjajajaja la seguire cuando pueda!
EliminarGraciaaaaaaaaaaaaaas, yo te la haria, pero no es que tenga seguidores... JAJAJA (rio por no llorar jaajajja) eres todo un amorrrrr, enseriooo!!!
Okis :)
EliminarDe nada ^^ Y no tienes porqué hacerme una, yo te la hago porque quiero :D Eso es porque no tienes el gadget ese de los seguidores xD Yo no puedo seguirte porque no lo tienes.... :(
Ai lof yu sou mach (sé que te mola mi inglish pitinglish jajajajaja) <3
jaajajajaja ahora pongo si quieres el gadget ese, es que no se qual es jajajaja en fin, ya lo descubrire!!
EliminarI love you too!