domingo, 23 de diciembre de 2012

Capitulo 4



Unas semanas más tarde…

Nunca he sabido que es el amor, esa palabra de la que todo el mundo habla. Sé que hay diferentes amores; el amor fraternal, el amor entre amigos, y el amor hacía dos desconocidos que se conocen muy bien, y habiendo estos tres, no conozco ninguno. El amor fraternal, no lo he conocido en mi vida. El amor entre amigos, quizás lo haya experimentado un poco con Karen, pero no lo demasiado como para saber lo que se siente. Y el amor más conocido, más hablado, y en el que más se siente, no lo he conocido, y cada día me pregunto si alguna vez lo conoceré. Esas mariposas que dicen que se siente. Que ridículo, ¿no? Sentir mariposas en el estomago… Espero que algún día pueda decir que yo también las he sentido, aunque lo dudo mucho. Un sonido que conocía a la perfección hizo que me quitará todos esos pensamientos de golpe. Llamaban por teléfono. Harry se había ido a comprar hace poco, así que fui escuchando el sonido hasta que di con el aparato que lo emitía.
- ¿Si?- dije con cautela.
- Llamo del hospital en el que le hacemos el estudio a Lucía, ¿con quién tengo el placer de hablar?- preguntó una voz bastante grave.
- Soy Lucía, Lucía Herrero.- El hombre me respondió al segundo.
- Lucía ¿Está ahí su cuidador? Me gustaría hablar con él, si no le importa.- justo Harry estaba entrando por la puerta cuando me lo preguntó.
- Eh… sí, claro, ahora se lo paso, un momento.- tapé el micrófono por donde el señor me escuchaba y me dirigí hacía él- Eh Harry, es del hospital que lleva mi caso, quieren hablar contigo.- susurré.
- Un momento, ya voy Lucia.- dijo él. Me cogió el teléfono con cuidado y se alejó de mí, haciendo que no escuchase nada, solo un conjunto de susurros. ¿Y si pasaba algo malo? ¿Y si no me podían hacer el trasplante? ¿Y si le habían dicho que nunca podría ver? Muchas preguntas asaltaron mi mente en tan solo milésimas de segundo, al igual que tantas otras lágrimas. Empecé a sollozar. Harry volvió; ya había acabado de hablar con el doctor o a lo que se dedicase aquella persona. Me sentía idiota.
- ¿¡Pero Lucia, porque lloras!?- me dijo asustado, mientras corría hacía mí lado.
- Por miedo, Harry…- solté casi sin pensarlo. De repente noté un calor humano muy cerca de mí, y unas manos paseándose por mi espalda. Necesitaba ese abrazo.
- ¿Acaso sabes lo que me han dicho?- no sé por qué razón extraña sabía que estaba sonriendo. Posé mis manos en su cara, y efectivamente, su sonrisa era gigantesca. Se me pegó, y al segundo, yo también estaba sonriendo.
- Pues la verdad es que no.- dije todavía con la sonrisa en mi cara y con mis manos en su, creo, que bonita sonrisa.
-  Verás- posó sus manos en las mías, y las fue bajando hasta llegar a su regazo, donde las entrelazó.- me han dicho… ¡Que tienen un donante! ¡Pasado mañana te llevan al hospital!- gritó eufórico. Una pequeña sonrisa asomo mi rostro, hasta que pasó a ser la sonrisa más grande que había tenido en todos mis años de vida. Una gota recorrió mi mejilla, de felicidad, claro, y Harry desenredo nuestros dedos para pasear su mano, bastante grande, aunque también muy dulce, por mi cara, para secarme la lágrima que caía a una rápida velocidad por mi mejilla. Se me borró la sonrisa al pensar que quizás no iría bien y no podría ver.
- ¿Qué te pasa? Lucía, ¡Que me vas a poder ver!- me dijo entusiasmado.
- Harry, ¿y si no sale bien? ¿Y si, cuando me la hagan, sigo sin poder ver?- intenté no llorar, aunque el nudo que tenía en la garganta me hacía muy difícil mi propósito.
- No te preocupes Lucía, que seguro que va a salir bien. Te han hecho las suficientes pruebas como para que salga todo a la perfección. La esperanza es lo último que se pierde, recuérdalo, ¿vale?- me dio un gran abrazo, y un beso en la mejilla, como tantos otros me había dado ya. Lo aprecio mucho, muchísimo, y es que me trata como si no tuviese este problema, como si pudiese ver a la perfección. No me tiene compasión, y eso me gusta, me gusta mucho, y estoy esperando con impaciencia que me operen, y que en cuanto me quiten la venda, que tendrá que estar 2 semanas más después de la operación, me encuentre con los hoyuelos de Harry. 

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